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Felonía y ciudadanía no van de la mano
Se relata que ciertos residentes permanentes que experimentan con el tramite de renovación de tarjeta de residente, I-90, sufren los castigos de las leyes de inmigración por el hecho de tener antecedentes penales. Los informes indican que al presentar el “simple tramite” de renovar la residencia, los residentes permanentes con orden de arresto, han sido detenidos y procesados para deportación precisamente durante las entrevistas del tramite I-90. Un residente permanente presenta su I-90 cuando su tarjeta de residencia se le vence, se la roban, o se les pierde. Incluso, aunque la tarjeta expire, uno está todavía en estatus legal como residente permanente. La tarjeta es simplemente la prueba que el individuo sostiene aquel estado como residente. Antes, este proceso de la I-90 era estrictamente administrativo, sin los chequeos de seguridad que existen actualmente. Como ya sabemos, una persona que es residente legal es sujeta a deportación de los Estados Unidos si él o ella cometen ciertos delitos. El procedimiento I-90 mencionado en este artículo es utilizado para las personas que tienen orden de arresto o delitos, y no importa cuando fueron cometidos, ya que los delitos no caducan para Inmigración. Esta técnica es usada por el departamento sin tener en cuenta si el delito es una ofensa mayor o menor. Incluso si el delito no es una ofensa bajo la cual Inmigración lo puede deportar, siempre puede afectar la posibilidad de esta persona hacerse Ciudadano Americano. Una exigencia importante para Inmigración es que la persona debe haber tenido buen carácter moral durante los cinco años antes de aplicar para la naturalización. La abogada Michelle C. Sánchez y su bufete le recomienda a todo residente permanente que haya sido detenido, que busque ayuda legal con un abogado criminal que sepa de las consecuencias negativas de inmigración y que este dispuesto de trabajar conjuntamente con un abogado de inmigración.
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