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Foto: AP |
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Obama y Clinton consideran una torpeza el muro fronterizo
Washington, 25 febrero 2008.- Los precandidatos presidenciales demócratas Hillary Clinton y Barack Obama prácticamente renunciaron a su apoyo del pasado de construir un muro en la frontera con México para frenar la inmigración ilegal, al coincidir el jueves por la noche en que desde la presidencia revisarían ese proyecto. En un debate de ambos como parte de la campaña por la nominación final de su partido para las elecciones de noviembre, los dos senadores indicaron que el muro ha creado divisiones en la región de Estados Unidos y que bien pudo haberse estudiado la posibilidad primero de emplear recursos tecnológicos que pudieran cumplir incluso mejor papel que levantar la barrera física. Obama, quien al igual que Clinton votó a favor del muro como parte de la reforma de las leyes de inmigración que luego quedó inconclusa, dijo que México, que comparte una frontera de 3.200 kilómetros (2.000 millas) con Estados Unidos, había sido ignorado en la búsqueda de una solución. Estados Unidos tiene entonces que mejorar sus relaciones con ese país y "trabajar con el gobierno mexicano para hacer que su economía produzca los empleos en esa parte de la frontera", dijo. "El problema es que tenemos un gobierno que había prometido todo tipo de liderazgo para crear una relación méxico-estadounidense", afirmó refiriéndose al presidente republicano George W. Bush. "Y, francamente, el presidente Bush ha tirado la toalla. Ha estado tan obsesionado con Irak que no ha visto el tipo de trabajo común que hubiese asegurado que la economía mexicana estuviera trabajando no sólo para los más ricos en México sino para toda la población". Clinton admitió que "hay sitios en que el muro puede construirse, pero después de oír a las partes afectadas" y que se había informado, por ejemplo, que el trazo actual de construcción podría incluso dividir el campus de la Universidad de Texas en la ciudad fronteriza de Brownsville. "Ese es el tipo de absurdo que estamos recibiendo de esta administración", dijo. "Su imposición del uso de pasaportes y otros tipos de cargas están separando a las personas de sus familias, interfiriendo con los negocios y el comercio, el movimiento de personas de buena fe... " Afirmando que había "una forma inteligente de proteger la frontera y otra torpe", Clinton dijo que dispondría también una revisión del proyecto del muro. Indicó que igualmente suspendería las redadas policiales de inmigrantes indocumentados en viviendas y empresas porque han creado "una gran dosis de terror y ansiedad en la comunidad hispana y dividido a las familias de unos 3 millones de niños que nacieron en Estados Unidos y que tienen por lo menos un padre indocumentado". En el debate, que se hizo en Texas un estado de población hispana mayoritaria y que realizará primarias el 4 de marzo, también se abordó la posibilidad de que Estados Unidos se convierta en país bilingüe inglés-español. Obama y Clinton, que no hablan español, no tuvieron mayor oposición y elogiaron que otros estadounidenses pudiesen hablar no sólo dos idiomas sino muchos más, pero coincidieron en que el inglés debería ser mantenido como idioma principal histórico de la nación. Por Mega.TV/ AP
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